Construcción y destrucción del templo
El templo en honor de la diosa
Artemisa, también llamado Artemisón, es una edificación de la época helénica,
que fue construido sobre los restos de templos antiguos. Este templo estaba ubicado en la región de Éfeso,
cerca de la ciudad moderna de Esmirnalzmir,
en Turquía. Su construcción se
inició en el 550 a.c. y fue ordenada por el rey Creso de Lidia. Se estima que su construcción duro cerca de
120 años.
La construcción del templo se adelantó
en un área cercana a un río, lo cual hacia que la zona se considerara como
pantanosa; fue César Teodorus arquitecto
encargado, quien propuso la idea de
colocar un sustrato hecho de arena y carbón vegetal en un lecho de piel de
animales, para fijar los cimientos. El
templo se erigió principalmente con mármol y madera.
Según los historiadores, en Grecia
356 a.C. vivía un joven en completo anonimato,
hasta que decidió incendiar el templo con la única intención de convertirse en
un personaje famoso y reconocido. Lo logro, pero a un precio incalculable para
la arquitectura, la historia y las artes. Erostrato era su nombre, el cual en la actualidad se asocia con las
personas que quieren ganar notoriedad.
Muchos años después el templo fue
reconstruido, sin embargo en el siglo I
D.C, una serie de terremotos debilitaron
mucho su estructura, la cual posteriormente fue quemada por los godos para
obtener cal y mármol. Los restos del
templo fueron utilizados por los habitantes de la región de Éfeso para
construir sus viviendas.

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